Como hoy nos encontramos en un día tan señalado, hoy vamos a hablar de Los Reyes Magos. Sí, esos que hacen soñar a los niños cada noche del 5 de enero al 6. Esta tradición, común en España, aunque no en otros países,  habla de tres Reyes Magos: Melchor, Gaspar y Baltasar. Éstos poseen distintas edades: anciana, madura y joven (simbolizando las tres edades de la vida, y siendo una variante del Jesús Cronócrator como señor de la vida humana, donde el de más edad aparece arrodillado, el maduro agachándose y el joven erguido-Carmona, 1998-). Los dones son simbólicos: uno, regala oro a un rey; otro incienso a un Dios; y el último, mirra, que significa la muerte, a quien sufre, pues era con lo que se ungía a los fenecidos. Estos tres elementos representan la adoración, el ofrecimiento y el sacrificio en uno sólo (Ferguson, 1956).

"Adoración de los Magos", Giotto, 1311-1320. Basílica de San Francisco de Asís. Fuente: wikiart

Adoración de los Magos“, Giotto, 1311-1320. Basílica de San Francisco de Asís. Fuente: Wikiart

Todo ésto se representa en iconografía en la Epifanía, que es el momento de adorar al Niño en Belén y ofrecerle sus regalos, siendo uno de los episodios más característicos del Ciclo de la Infancia de Cristo, simbolizando la idea de Salvación a toda la Humanidad, no sólo al pueblo de Israel como es la Adoración de los Pastores (Rodríguez Peinado, 2012).

Como es de todos bien conocido se habla en el Evangelio de San Mateo en el capítulo 2:

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,  diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.

Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:

Y tú, Belén, de la tierra de Judá,

No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;

Porque de ti saldrá un guiador,

Que apacentará[a] a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;

y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.

10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.

11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

12 Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

(Mateo 2, 1-12)

Pérez- Rioja (2004) habla de la figura de los reyes afirmando que: “San Mateo, en su Evangelio (2,1-11) habla de los Magos, pero sin precisar su carácter. En Media y en Persia, los magos no eran reyes; eran los consejeros y los señores de los reyes. Los reyes ejercían de su autoridad sobre los pueblos, pero los magos guiaban a los reyes: intérpretes de los sueños, hechiceros, adivinos, pretendían conocer el futuro y su destino, y eran los que transmitían a los reyes la voluntad de Dios. Simbolizaban el espíritu, en medio de las guerras y el materialismo. Nada más justo que fuesen a inclinarse ante Jesús. Su distintivo fue la generosidad y la magnificencia. No sólo fueron generosos en las ofrendas, sino en la fe, en la obediencia y en la adoración. La Iglesia celebra la visita de los Magos en la Epifanía, palabra que significa <<la manifestación de Cristo a los gentiles>>.[…]

"Adoración de los Magos"; Palla Strozzi. 1423. Gentile da Fabriano. Fuente: Uffizi.org

Adoración de los Magos; Palla Strozzi. 1423. Gentile da Fabriano. Fuente: Uffizi.org

¿Cómo sabemos que se llamaban Melchor, Gaspar y Baltasar? Según las fuentes escritas, en el Evangelio armenio de la infancia (5, 10. siglo VI), se dice: “Y los tres reyes magos eran tres hermanos, Melkon, que reinaba sobre los persas; Baltasar, que reinaba sobre los indios; y Gaspar, que tenía en posesión el país de los árabes”. Para hablar de la tez oscura de Baltasar habrá que remitirse a Beda el Venerable en el siglo VIII, donde afirma que los tres Reyes Magos representarían las tres partes del mundo conocidas y las tres razas que venían a hacer homenaje a Cristo. Todo lo cual recoge la tradición judía y árabe que habla de que Dios envió a un ángel a la tierra para recoger el polvo para crear al hombre. Éste le trajo polvo blanco, negro y cobrizo, origen de las distintas razas de la humanidad (Graves, 1986). Santiago de la Vorágine en La Leyenda Dorada (capítulo 14) afirma: “Los magos proclamaron que en aquel niño coexistían la regia potestad, la majestad divina y la naturaleza humana corporal”. Hay quien dice que los magos realmente eran astrólogos y que por ello seguían la estrella. En la confluencia de Júpiter y Saturno, había nacido una persona excepcional (Carmona Muela, 2003).

“Cabeza para la figura de Melchor”. Francisco de Bayeu y Subías. 1791. Clarión, Lápiz negro sobre papel oscuro. D00591. Dibujo preparatorio para la figura de Melchor del fresco de Adoración de los Reyes en el Oratorio del Palacio Real de Aranjuez. Serie “Preparatorios para los frescos del Oratorio del Palacio Real de Aranjuez. La Adoración de los Reyes”. Fuente: Museo Nacional del Prado.

En cambio, si nos vamos a otros protagonistas de todo belén, como es el buey y el asno, hay que remitirse al siglo IV en el Pseudo Mateo, en su capítulo 14: “Tres días después de nacer el Señor, salió María de la gruta y se aposentó en un establo. Allí reclinó al Niño en un pesebre y el buey y el asno lo adoraron. Entonces se cumplió lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: <<El buey conoció a su amo, y el asno el pesebre de su Señor>> (Is 1, 3)”.

"Cabezas de bueyes". Francisco de Bayeu y Subías. 1791. Clarión, Lápiz negro sobre papel verdoso. D00405 Dibujo preparatorio para la figura de Melchor del fresco de Adoración de los Reyes en el Oratorio del Palacio Real de Aranjuez. Serie "Preparatorios para los frescos del Oratorio del Palacio Real de Aranjuez. La Adoración de los Reyes". Fuente: Museo Nacional del Prado.

Cabezas de bueyes“. Francisco de Bayeu y Subías. 1791. Clarión, Lápiz negro sobre papel verdoso. D00405 Dibujo preparatorio para las cabezas de bueyes del fresco de Adoración de los Reyes en el Oratorio del Palacio Real de Aranjuez. Serie “Preparatorios para los frescos del Oratorio del Palacio Real de Aranjuez. La Adoración de los Reyes”. Fuente: Museo Nacional del Prado.

Toda esta idea de iconografía religiosa pervive hasta el siglo XV y XVI, donde a Baltasar se le ha convertido ya en un rey negro, como vemos en la obra de Maíno.

"La Adoración de los Magos", Juan Bautista Maíno. 1617. Fuente: Museo del Prado

La Adoración de los Magos“, Juan Bautista Maíno. 1617. Fuente: Museo del Prado

Esta tradición e iconografía se trasladó a los belenes físicos, cuya primera noticia en España es del siglo XV pero cuyo mayor esplendor lo alcanza en los belenes napolitanos, que trajo a España Carlos III en el XVIII, realizados en porcelana de Meissen, las más famosas figuras de Capodimonte. El que existe en el Palacio Real de Madrid tiene su origen en el Belén del Príncipe iniciado por Carlos III para su hijo el futuro Carlos IV, formado por figuras napolitanas,  genovesas y españolas. Éstos belenes han ido evolucionando a los belenes que se colocan en los hogares españoles e italianos de hoy en día.

Esperamos que os haya gustado este breve acercamiento a la figura de los magos en un día tan señalado como hoy.

BIBLIOGRAFÍA

  • CARMONA MUELA, J. Iconografía cristiana. Guía básica para estudiantes. Ed. Istmo, Madrid, 2003.
  • FERGUSON, G. Signos y símbolos en el arte cristiano. Buenos Aires, 1956
  • GRAVES, R. y PATAI, R. Los mitos hebreos. Ed. Alianza. Madrid, 1993.
  • El Belén Napolitano en Patrimonio Nacional (www.patrimonionacional.es- 4 de enero de 2017-)
  • PÉREZ-RIOJA, J. A. Diccionario de símbolos y mitos. Ed. Tecnos, Madrid, 2004.
  • RODRÍGUEZ PEINADO, L. La Epifanía. Revista Digital de Iconografía Medieval, vol. IV, nº 8, 2012 pp. 27-44.
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